Sadin: La Humanidad Aumentada

Resultado de imagen de eric sadin la humanidad aumentada

Un nuevo análisis del ámbito tecnológico, muy interesante una vez superado el esfuerzo de leer una muy mala traducción editada en Buenos Aires por Caja Negra.

Comienza el autor rememorando la película de Stanley Kubric, 2001: Odisea del espacio,  de 1968 en la que la computadora de a bordo, Hal, acaba liberándose definitivamente de sus diseñadores y dueños, una vez comprueba su absoluta superioridad para la toma de decisiones.

En la película, era la “conciencia electrónica” la que gobernaba toda la Discovery One, hoy, de hecho, tal conciencia ya no es  una predicción  futurista y distópica sino una realidad palpable que se ha ido configurando y se va concretando cada vez más a través de la tecnología moderna.

Y no es tanto la construcción de robots inteligentes y amenazadoramente antropomórficos que acabarán dominando el mundo sino, algo más sutil y desfigurado porque se basa en algo que no se ve: el tratamiento automatizado de millones de datos proporcionados por los mismos usuarios a las grandes corporaciones a través de su simple presencia en la red a través sobre todo del generalizado uso de los smartphones con su portabilidad, su acompañamiento continuo, cada vez más pequeños, cada vez más ligeros, cada vez más simples, cada vez más rápidos, cada vez más baratos… como unos pequeños Hal en cada uno de nuestros bolsillos.

«Una suerte de Hal de segunda generación, aquí miniaturizado, multiplicado, conectado con una miríada de servidores […] una potencia fragmentada al infinito en la forma de «agentes incorpóreos» capaces de husmear en las redes, de recolectar y analizar todos los datos pertinentes, de cartografiar una infinidad de situaciones globales o locales y de proponer o de proyectar en “tiempo real” soluciones tranquilizadoras o ventajosas

El Big Data es una especia de «duplicación digital del mundo» con el fin de hacérnoslo todo más sencillo y eficaz, analizando haciendo predicciones de sucesos y proponiendo las mejores soluciones que eliminan los frecuentes errores humanos en la toma de dicisiones.

Se trata de una mutación muy poco perceptible, pero continua, que viene produciéndose desde hace cincuenta años a medida que se ha ido perfeccionando la capacidad de acumulación y análisis algorítmico de los datos. Del dominio y robotización inicial de la mecánica a la madurez algorítmica para recoger, filtrar y distribuir millones de datos, pasando por el perfeccionamiento continuado de la gestión electrónica desde que se produjo la práctica universalidad de la interconexión.

«Una forma de familiaridad armoniosa con las computadoras [que] tienen por misión rechazar la incertidumbre de las decisiones que, hasta ahora, han sido atribuidas a la responsabilidad humana para transferirla, delegarla poco a poco en la inteligencia fiable de las máquinas.»

No somos capaces de darnos cuenta de lo que está pasando, sino que nos adaptamos a la velocidad de la luz a estos cambios banalizándolos rápidamente sin percibir su enormidad  silenciosa en nuestra vida cotidiana. «Una suerte de “golpe de estado permanente” y progresivo organizado por la sofisticación tecnológica contemporánea. […] Un Hal impalpable y diseminado por doquier». Se trata de una tecnología que, lejos de constituir una amenaza, se adhiere a nuestras vidas de un modo suave, constante, fluido y atractivo: los dispositivos electrónicos están desprovistos de la frialdad de las máquinas a partir de un trabajo de diseño lleno de glamur, deseo y emoción. Nos gusta palpar, poseer, jugar, manejar y contemplar unas máquinas cuya belleza poco a poco se ha ido convirtiendo en prolongación de nosotros mismos. «Lo que vuelve singulares a las criaturas digitales contemporáneas no radica en que sean figuras con contornos antropomórficos perturbadores, sino en sus características, que son en todo punto distintas y específicas y que están marcadas por la incorporeidad, la velocidad extrema y la potencia cognitiva.»

Con su uso, vamos dejando una huella digital individual multiplicada por millones que analizada da como resultado la predicción de nuestro comportamiento, de nuestros hábitos relacionales y que sirve para «prevenir ubicuas amenazas y adivinar deseos de compra».

Es «dejar hacer a las máquinas y concederles la licencia de actuar parcialmente en nuestro lugar», porque lo van a hacer de modo más eficiente y seguro.

Hay una cita de Kevin Slavin muy expresiva al respecto de la progresiva implantación del algoritmo en la toma de decisiones humanas y muy preocupante en cuanto a los límites en los puntos suspensivos finales: ««Si comenzamos a tirar del hilo rojo de los algoritmos nos damos cuenta de que determinan cada vez más cosas en nuestras vidas. No solamente los intercambios comerciales o el nivel de reintegro de nuestras jubilaciones. Determinan igualmente el valor de los bienes inmobiliarios, lo que miramos en la televisión, el precio de los productos, lo que comemos, cómo circulamos, lo que va a sucedernos, la manera en que son concebidas las canciones, lo que vamos a ver al cine, lo que leemos, …»

No se trata ya de reproducir la inteligencia humana, sino de potenciar una inteligencia artificial capaz de explotar «las masas de datos, los sensores, los algoritmos complejos, para hacer posible una variedad de funciones.  […] que no podríamos realizar nunca nosotros mismos.»

De este modo, y cada vez en campos más variados «emerge una gobernabilidad algorítmica  […] que,  a escondidas gobierna numerosas situaciones colectivas e individuales», administrando de manera invisible nuestras vidas. Una humanidad   satisfecha, gorda y feliz, pero completamente alienada que podría ser perfectamente la dibujada por la magnífica y profética película de Pixar, Wall-E:

¿Una humanidad aumentada o disminuida?
Referencias

Síntesis literal del libro

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Sadin: La Humanidad Aumentada

  1. Fernando dijo:

    Excelente reseña que me ha llevado a adquirir el libro. Espero leerlo en breve. Lástima lo que comentáis de la traducción, pero el tema abordado es tan importante y tan fuera de la común que estoy seguro de que merecerá la pena.

    • Pepe Boza dijo:

      Gracias de nuevo, Fernando. El libro merece la pena, aun mal traducido, como tú dices, por el interés del enfoque del autor que ilumina uno de las caras de este prisma tecnológico tan complejo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.